Comportamiento y Comunicación de las Morsas

Las morsas son especies muy sociables que se reúnen en grandes colonias. Si haz tenido oportunidad de ver documentales dedicados a estos pinnípedos, habrás podido notar que no suelen dejar espacio personal entre ellas, sino que reposan en las rocas casi una encima de la otra. Ante tal cercanía física, ¿no logran herirse con los colmillos? ¿no pueden morir aplastadas?

Los grupos sociales llegan a reunir a cientos de ejemplares y raras veces se ven a individuos solitarios. Las agrupaciones de los machos están separadas de las hembras y de sus crías. Ellos establecen jerarquías por medio del tamaño de sus colmillos. Cuando luchan entre sí, generalmente los que poseen estas estructuras óseas más grandes son los vencedores, mientras quienes no lograron ganar ocupan un menor rango social.

Es muy común ver la piel del cuello y hombros de los machos con severas cicatrices de las batallas. Las lesiones que se hacen con sus enormes colmillos pueden ser mortales para los menos fuertes o dejar heridas profundas que los debilitan en sus actividades.

Procesos comunicativos de las morsas.

Comunicación grupal de las morsas.

Para comunicarse emiten una serie de sonidos para diferente situación, y lo sorprendente es que lo hacen tanto fuera como dentro del agua. Durante el cortejo vocalizan de manera distinta a cuando se encuentran en peligro o cuando se llevan a cabo las batallas. Son capaces de gruñir o silbar con ayuda de sus cuerdas vocales, así como golpear con las aletas y hacer sonidos en el agua muy parecidos a una campana, los cuales no se producen de sus cuerdas vocales sino desde la faringe. Sus vocalizaciones son muy fuertes.

Los sonidos, el contacto visual, el olfato y sobre todo el tacto desempeñan un papel importante dentro de la comunicación de las morsas. Se ha visto que las madres se dedican por completo al cuidado de sus crías. Ellas envuelven a sus pequeños con sus aletas y los mantienen sobre el pecho o permiten que suban a su espalda mientras están en el agua.

No se han presentado casos mortales de morsas que son atravesadas por colmillos de otros compañeros mientras descansan, sin embargo, algunas de ellas tienden a ser estorbadas por esas formaciones rígidas y deben acomodarse de otra manera. Al no ser totalmente puntiagudas el riesgo es menor. Las heridas son ocasionadas mayormente cuando la fuerza del movimiento de la cabeza se dirige directamente a la piel.

Formas de comunicación de las morsas.

Batalla de dominio entre dos machos.

No se sabe exactamente cuál es el porcentaje de decesos, pero varias crías son aplastadas accidentalmente por adultos que inician batallas o que huyen al percatarse de algún depredador, trasladando sus enormes y pesados cuerpos a través del suelo sin percatarse de lo que hay a su alrededor. De igual forma los pequeños pueden asfixiarse mientras descansan, ya que hay ejemplares que suelen encimarse y dejan caer todo su peso.

Podrá parecer que la organización de las morsas es un caos debido a las enormes congregaciones ruidosas que se llegan a unir en costas de distintas partes del mundo, pero en base a su comunicación ellas se diferencian y reconocen. El macho dominante es identificado fácilmente y las hembras se mantienen dentro de sus grupos mientras cuidan a sus crías. Es un espectáculo de la naturaleza sorprendente muy digno de admirar, valorar y cuidar.