¿A qué familia pertenecen las morsas? ¿Con qué animales se les relaciona? El origen de las morsas es muy interesante, pues data de millones de años atrás, donde las características del planeta eran completamente distintas a lo que son hoy y los “trastatarabuelos” de las especies que conocemos en la actualidad comenzaban a surgir.

Las morsas pertenecen al orden de los carnívoros y al suborden Caniformia. Si buscamos información sobre los caniformes probablemente encontremos datos sobre los osos o cánidos que nos cause extrañeza, pero se dice que los pinnípedos, es decir, las morsas, leones marinos y focas, evolucionaron a partir de especies caniformes, razón por lo que se les considera como tal. Los restos fósiles indican que los animales caniformes aparecieron en la era del Paleoceno; estamos hablando de hace 65 o 55 millones de años.

Los pinnípedos se dividen en dos superfamilias: la Otarioidea y Phocoidea. Dentro de las primeras encontramos a dos familias. La primera es Otariidae que incluye a los lobos marinos y la segunda es Odobenidae que corresponde a las morsas. Por otro lado, de la superfamilia Phocoidea se deriva una sola familia llamada Phocidae que está relacionada con todos los fócidos, o comúnmente conocidas como focas verdaderas.

La familia Odobenidae contenía varios géneros y subfamilias, pero con el paso de los años se fueron extinguiendo hasta quedar un sólo genero: Odobenus, denominación que está incluida en el nombre científico de la morsa Odobenus rosmarus donde rosmarus proviene del idioma escandinavo, asignado en el año 1240 aproximadamente.

Existe una controversia actual vinculada con el número de subespecies que existen. Algunos argumentan que son dos y otros comprueban que realmente son tres. Tal vez eso nos pueda causar un poco de confusión al investigar acerca de las morsas, pero los documentos que provienen de importantes y prestigiados centros de investigación, afirman, al menos por el momento, que son tres.

Se dice que entre las especies del Atlántico y el Pacífico hay una separación que se definió hace alrededor de 600,000 años. Los estudios científicos revelan que estos animales descendieron de especies tropicales o subtropicales que debido a los cambios de la tierra, se aislaron en el Océano Atlántico y tuvieron que pasar por un proceso evolutivo en el que sus características anatómicas se adaptaron a un clima más frío y a una nueva disponibilidad de presas para cazar.

El fósil de más antiguo que se tiene de la familia Odobenidae es de hace 14 millones de años, que comprende a la era del Mioceno medio. De acuerdo a las pruebas, las primeras morsas no poseían largos colmillos solamente en la parte superior, sino también presentaban largas piezas dentales en el inferior, de manera que su diseño impedía que ambas friccionaran.

Especies extintas.

La hoy desaparecida especie Neotherium mirum es una morsa que tenía un tamaño más pequeño a las actuales y cuyos colmillos eran de tamaño normal, es decir, no sobresalían de la boca. Otro tipo de morsa científicamente conocido como Imagotaria downsi, tenían un tamaño similar al de un león marino y sus caninos eran más grande que otros pinnípedos. Tampoco llevaban colmillos de gran tamaño.

Variantes del género Pelagiarctos vivieron durante la era del Mioceno en lo que hoy se conoce como el estado de California, EUA. Solamente se han podido encontrar algunas piezas dentales, por lo que se desconocen amplios detalles de su existencia.

Gomphotaria pugnax era una especie que también radicaba en el actual territorio de California, EUA y su peculiaridad era la posesión de cuatro colmillos en vez de dos.

Estos fueron solo algunos ejemplos de aquellas especies de morsa que alguna vez formaron parte de la fauna semiacuática. De algunas otras se tienen fósiles insuficientes y existe la probabilidad de que más huesos de géneros desconocidos sigan bajo tierra. El mundo guarda una infinidad de misterios y preguntas si resolver, pero es totalmente fascinante conocer lo que hasta este momento se tiene.